LOS SUBTERRANEOS
En 1958, Herb Caen inventó el término beatnik, a fin de reirse y parodiar a los componentes de la generación Beat. A pesar de que los escritores Beat rechazaron inmediatamente dicho sobrenombre, con el paso del tiempo fue convirtiendose no solo en su seña de identidad, sino en la de toda una generación de jóvenes.
Un año antes había salido al “mercado editorial” la novela más célebre de Jack Kerouac, “On the road”, donde relataba de manera semiautobiografica sus viajes por EEUU y México con sus amigos, entre ellos Allen Ginsberg o Neal Cassady. “On the road” se convirtió en uno de los referentes culturales de todo aquel que entendía la vida como un viaje, quizás hacia ninguna parte, repleto de jazz, drogas, alcohol y amantes. Como dijo Manuel Vicent en una ocasión, fue la biblia de todo aquel que vivió persiguiendo un sueño hasta reventar.
Dicho libro cayó en mis manos cuando tenía aproximadamente 19 años. A pesar de su importancia, del viaje, de lo mucho que me gustó, me fue imposible borrar de mi cabeza el hecho de que para mi, desde hacía algunos años, Kerouac era el autor de “Los subterraneos”; novela que leí en plena adolescencia, a los 17 años y que se convirtió en mi biblia de cabecera. Todos los esfuerzos por leer On the road sin esperar una nueva historia de Leo Percepied y Mardou fueron en vano. Tal era mi obsesión que por las noches soñaba con ser negra y pasarme los dias deambulando por los barrios de San Francisco, borracha y colocada en busca de un escritor perdido en si mismo.
Nunca conseguí ser negra.
“Los subterraneos”, narra en primera persona una época en la vida de Leo Percepied, alter ego de Kerouac que vive en San Francisco y tiene un grupo de amigos que se hacen llamar homónimamente al titulo del libro. Está escrito a ritmo de jazz, sin orden ni concierto, parafraseada hasta la última letra, y a lo largo de su vertiginosa escritura se nos cuenta como Leo conoce a Mardou, su amante negra, a la que amará y odiará hasta que…la musica los separe.
No se que fue, lo he releido mil veces y cada vez tengo una sensación diferente, no siempre tan amable como la primera. Pero a pesar de ello algunas noches vuelvo a abrirlo por una pagina aleatoria y leo las frases que subrayé hace 8 años y me parece que de nuevo, estoy en un club con una copa de whiskey en las manos, sentada solo en la barra, esperando a que vengan Los Subterraneos.
Bienvenidos a mi nuevo blog.
